En un mercado laboral que cada vez exige más habilidades, la formación integral de los jóvenes cobra vital importancia, y suscita discusiones entorno a los procesos educativos y la forma en que las nuevas tecnologías cambian la oferta y demanda de empleos.

Sin duda, una situación que obliga a las futuras generaciones a preparase a un nuevo ambiente profesional. De acuerdo con la Investigación del Futuro de los Empleos del Foro Económico Mundial, “una amplia gama de ocupaciones exigirá diferentes habilidades cognitivas – como creatividad, raciocinio lógico y resolución de problemas – como parte de su conjunto de habilidades básicas”.

En este contexto, la forma de enseñar Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas – conocido como STEM, por su sigla en inglés- junto con el desarrollo de calificaciones socioemocionales, se muestra un recurso interesante al contribuir para la habilidad de conciliar resolución de problemas con el dominio de las propias emociones, preparando a los jóvenes para encarar los desafíos y adversidades del día a día.

“Este desafío de formar a profesionales del futuro va mucho más allá de la actualización del curriculum escolar. También debe estimular la creación de nuevos procesos educativos y de aprendizaje, pasando por el refuerzo en la formación de profesores para fomentar esas ideas. Un proceso complejo que traerá resultados a mediano y largo plazo”, destaca Helvio Kanamaru, gerente Senior de Ciudadanía Corporativa para América Latina en Samsung Electronics.

Samsung se mueve en ese sentido para promover resultados a la altura del gran desafío, por lo que ha desarrollado programas educativos para crear experiencias de aprendizaje más inclusivos y de calidad para los jóvenes y capacitar a las futuras generaciones para que puedan llegar a su máximo potencial.

El programa Solve For Tomorrow, presente en 17 países de América Latina, busca desarrollar el potencial de los alumnos de las escuelas públicas por medio del abordaje STEAM para que implementen cambios sociales significativos en sus comunidades, teniendo la tecnología como herramienta de transformación. Desde 2014, el programa ha impactado a más de 222 mil alumnos y 31 mil profesores de 16 países de la región.

Además, con el Samsung Innovation Campus, la compañía ha certificado a más de 400 jóvenes de Colombia -de entre 14 y 23 años de forma gratuita- en codificación y programación para mejorar sus oportunidades laborales.